martes, 12 de marzo de 2013

Parado frente al espejo


Parado frente al espejo veo caer los pétalos de mi piel sobre mi pecho, mis ojos se ocultan bajo el cerro de arrugas, mis dientes caen como una llovizna impertinente de calcio oxidado,  mi cráneo desnudo trata de cubrir con sudor el pudor de la calvicie mientras mis huesos se van deshaciendo con rima consonante a los relámpagos de invierno.
El tiempo no deja de pintar muerte sobe mi retrato, trabaja sin descanso buscando el mejor ángulo de los años, encuadrando mi osamenta en un estúpido féretro.
Parado frente al espejo veo al diablo haciendo gestos frente a mi espalda, sacándome la lengua, acomodándose las tetas.
Entonces descubrí que la muerte se olvidó de llevarme a tiempo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario